El presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, ha anunciado que la reapertura de la línea de alta velocidad Córdoba-Málaga no se producirá el 23 de marzo, como se preveía inicialmente, sino como muy pronto en la última semana de abril.
El tramo entre Antequera y la capital de la Costa del Sol lleva interrumpido desde el 5 de febrero como consecuencia del derrumbamiento de un talud en Álora tras el paso de la borrasca Leonardo.
El motivo radica en las complicaciones surgidas durante los trabajos de estabilización del talud desprendido cerca de Álora (Málaga), un muro de 300 metros de altura colapsado el 4 de febrero por las intensas lluvias de la borrasca Leonardo.
Los equipos de Adif trabajan las 24 horas del día, los siete días de la semana, para eliminar el talud inestable y garantizar la seguridad de la infraestructura, optando por una solución definitiva que implica demoler muros y estabilizar la ladera.
Esta actuación, que se extenderá a lo largo del año, prioriza la eliminación del riesgo de nuevos desprendimientos en un terreno de arcillas expansivas saturado por las precipitaciones.
Habrá que esperar hasta finales de abril para que, espera Adif, esté disponible una de las dos vías. Sólo en ese momento se podrá restablecer el tráfico ferroviario aunque con determinadas limitaciones de capacidad al circular en vía única.
Servicio alternativo y afectación a operadoras
Mientras tanto, los viajeros de Madrid a Málaga deben transbordar en la estación de Antequera-Santa Ana, realizando el tramo final —unos 50 km— en autobús, lo que añade casi una hora al viaje habitual de poco más de dos horas y media en tren de alta velocidad.
No obstante, esta opción sólo la ofrece Renfe. El operador público es el único que ha creado un Plan Alternativo de Transporte por carretera.
Ouigo e Iryo han cancelado todos los billetes vendidos para después del 23 de marzo, al no disponer de flota compatible con rutas alternativas ni haber organizado un servicio de autobús sustitutivo.
Para hacer frente a la situación, el 25 de febrero Iryo anunció un ERTE para su base de Málaga. El expediente afectó a 40 empleos (6,1% de sus 654 trabajadores)
Reacciones políticas y daño al turismo andaluz
La Junta de Andalucía, a través de la consejera de Economía, Carolina España, ha endurecido su postura: si la línea no reabre por completo antes del Domingo de Ramos (29 de marzo), impulsará acciones judiciales por responsabilidad patrimonial contra el Gobierno central para resarcir los perjuicios económicos.
España califica la situación de “inaceptable” y “ruina” para autónomos, empresas y el empleo, criticando la “sequía inversora” en Málaga frente a los 6.300 millones destinados a Cercanías en Cataluña.
El sector turístico de la Costa del Sol, clave en Semana Santa y el Festival de Málaga (recién clausurado con éxito pese a las limitaciones), estiman pérdidas directas de 300 millones de euros hasta el 23 de marzo, e indirectas de 1.300 millones, cifras que ahora se dispararán.
Hoteleros como Javier Frutos (Aehcos) y Arturo Bernal (Turismo) lamentan el impacto en el turismo nacional, que prefiere el la alta velocidad, y piden ayudas públicas mientras el tráfico aéreo crece un 30% (74.000 pasajeros Madrid-Málaga en febrero). La Comisión Permanente de Turismo Costa del Sol analiza ya el recálculo de daños, con reservas cayendo hasta un 30%.
Esta crisis se suma al corte previo por el accidente de Adamuz (Córdoba) el 18 de enero, dejando a Málaga casi tres meses sin TAV directo con Madrid.
