Hoy es la tercera y última jornada de la huelga ferroviaria de febrero y los viajeros de Renfe están siendo los más perjudicados. Mientras que Ouigo e Iryo mantienen los servicios mínimos, el Ministerio de Transportes los eliminó para el operador público tras el acuerdo firmado con los sindicatos mayoritarios.
Una huelga desconvocada… Parcialmente
El lunes, el Ministerio de Transportes y los sindicatos SEMAF, UGT y CCOO llegaron a un acuerdo para desconvocar los paros previstos para el 9, 10 y 11 de enero. Sin embargo, como advertimos en Trenvista y en Trainvelling, los sindicatos CGT y SF no formaban parte del acuerdo y mantenían la convocatoria.
A pesar de ello, desde el Ministerio y desde Renfe se anunciaron con gran triunfalismo el acuerdo y la desconvocatoria de la huelga. Tanto que el secretario de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible, José Antonio Santano, firmó la cancelación de los servicios mínimos del operador.
Sin embargo, aunque CGT y SF sean minoritarios en Renfe (no así en la competencia), la huelga se mantiene. Y se están cancelando trenes en todos los servicios. Durante el día de ayer, el operador alegaba “motivos operativos”.
Ante las quejas por redes sociales de algunos usuarios, el propio presidente del operador, Álvaro Fernández Heredia, tuvo que aclarar que los sindicatos minoritarios mantenían la huelga.

Por parte de Renfe, no fue hasta esta mañana cuando InfoRenfe, el canal de información sobre el servicio que la empresa tiene en X, empezó a avisar de “incidencias operativas derivadas de la huelga”.

Ante esta falta de transparencia y comunicación errática hacia los usuarios, no hay datos sobre la afección de la huelga. ElEconomista ha publicado esta mañana que tienen constancia de cuatro trenes Madrid-Barcelona/Figueras suspendidos esta mañana.
Más desconfianza hacia el ferrocarril
Si el ferrocarril español está pasando por una gravísima crisis de reputación, esta forma de actuar sólo la agrava más. Perjudica la imagen y confianza en el sistema, en el operador público y en el Ministerio de Transportes.
Ante una huelga que se mantiene convocada, es mejor pecar de prudentes y mantener los servicios mínimos en lugar de alterar los planes de quienes se quedan sin viajar por el cumplimiento de un derecho esencial.
