El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha instado a los países de la UE a acelerar los procesos de homologación de material móvil ferroviario. Unos procedimientos que alargan los actuales plazos de fabricación y puesta en servicio de trenes, que alcanzan los seis o siete años.
Así lo ha defendido en el Consejo informal de ministros de Transportes y Asuntos Marítimos celebrado en Nicosia, Chipre.
Puente ha advertido de que estos retrasos están lastrando la competitividad de la industria ferroviaria europea y dificultan la implantación de tecnologías interoperables. Entre las causas, ha señalado una regulación fragmentada, procedimientos lentos y limitaciones de capacidad en la industria de material rodante, en línea con el diagnóstico de la Agencia Ferroviaria Europea.
Como solución, ha propuesto mejorar el conocimiento regulatorio, reforzar las evaluaciones independientes y ampliar las infraestructuras de ensayo.
En esta línea, el pasado mes de julio el Ministro anunció la reanudación del proyecto de construcción de un anillo de pruebas en Antequera, Málaga. Un circuito que quedó paralizado en 2013 tras quedar desierta la licitación del contrato de construcción. Contaba con 215 millones de euros de financiación comunitaria, de los 350 millones presupuestados.
