La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha rechazado la solicitud de Renfe Ingeniería y Mantenimiento para ampliar el plazo de ejecución de las medidas cautelares que le obligan a abrir su base de mantenimiento de La Sagra (Toledo) al operador privado Iryo.
La resolución, aprobada el 14 de mayo según informa ElEconomista.es, reitera que la decisión es inmediatamente ejecutiva y no admite demoras.
Renfe había pedido más tiempo el 17 de abril, alegando razones técnicas y organizativas, pero el regulador ha insistido en que las medidas —adoptadas el 26 de marzo— deben aplicarse de forma íntegra. En concreto, obligan a permitir que Hitachi Rail realice en autoprestación el montaje y desmontaje de bogies de los trenes ETR1000 de Iryo, facilitando los espacios e instalaciones necesarios.
El conflicto arrancó tras la ruptura de las negociaciones entre ambas empresas para el mantenimiento de segundo nivel de la flota de Iryo. Renfe advierte de pérdidas superiores a 60 millones de euros anuales y posibles afecciones a corredores clave como Madrid-Barcelona.
Iryo, por su parte, asegura que solo necesita el 7% de la capacidad de La Sagra y que mantener sus trenes en Italia le supone un sobrecoste de 17 millones anuales.
La Audiencia Nacional, que ya rechazó suspender cautelarmente las medidas, aún no se ha pronunciado sobre el fondo del asunto.
