El Gobierno portugués ha autorizado a Comboios de Portugal (CP) la compra de 20 trenes de alta velocidad (12 unidades y ocho opcionales), con capacidad para 500 personas y una velocidad máxima de 300 km/h.
La inversión total asciende a 584 millones de euros, incluyendo 45 millones destinados a talleres y equipamientos, según el plan Mobilidade 2.0 aprobado este jueves en el Consejo de Ministros.
Estarán destinados a la línea de alta velocidad Lisboa-Oporto, de la que hablamos en detalle en este reportaje.
La decisión se produce tras el relanzamiento del concurso del tramo Oiã-Soure de la futura línea de alta velocidad Lisboa-Oporto, una concesión a 30 años valorada en 2.400 millones. El ministro de Infraestructuras, Miguel Pinto Luz, subrayó que la CP creará un operador específico para este segmento y se prepara para competir también en el mercado internacional.
Además, el Ejecutivo quiere adelantar las entregas de los nuevos trenes regionales y urbanos de Alstom. El pedido, formado por 153 unidades (55 regionales y 98 de cercanías) está previsto que se complete en 2033, pero se busca adelantarlo a 2031.
Con la compra de los trenes de alta velocidad, la inversión global en nuevo material rodante supera los 1.600 millones de euros. Es el mayor plan de renovación de material rodante en la historia ferroviaria de Portugal.
