Los presidentes William Ruto, de Kenia, y Yoweri Museveni, de Uganda, han inaugurado las obras de la fase 2C del Ferrocarril de Vía Estándar (SGR), marcando el inicio oficial de las obras del tramo Kisumu-Malaba. Además, también dan comienzo las obras de la fase 2C, el tramo que une Naivasha con Kisumu.
Este hito supone un paso decisivo en la conexión internacional de los mercados del África Oriental, uniendo directamente Kenia con Uganda y más allá.
El tramo 2C, que supone la conexión internacional, tiene una longitud de 107 kilómetros, con un coste estimado de 650.000 millones de chelines kenianos (unos 4.300 millones de dólares). El tramo 2B, que enlazará con la línea Mombasa-Naivasha ya operativa, cubre una distancia de 264 km.
Conexión del puerto de Mombasa con varios países de África central
Esta nueva conexión internacional facilitará el transporte de hasta 4.000 toneladas de carga por ferrocarril, reduciendo drásticamente los tiempos y costes logísticos hacia el puerto de Mombasa, principal puerta de entrada para Uganda, Ruanda, Burundi, Sudán del Sur y la República Democrática del Congo.
Ruto resaltó que esta conexión transfronteriza “desbloquea el potencial económico de la región de Nyanza y transforma el SGR en una red verdaderamente continental, eliminando el viejo estigma de un ferrocarril sin destino”. Museveni enfatizó la importancia estratégica: “Esta infraestructura une naciones hermanas, racionaliza el comercio y fortalece la integración africana al conectar directamente Kampala con el Índico”. Las obras, que durarán dos años, incluyen puentes, túneles y estaciones avanzadas, financiadas principalmente por Kenia con apoyo multilateral.
Expertos prevén que esta ruta internacional aliviará la saturación vial en la frontera de Malaba, impulsará exportaciones agrícolas ugandesas y kenianas, y posicionará el Corredor del África Oriental como eje logístico clave. Revive planes paralizados desde 2023, consolidando la cooperación bilateral en un contexto de auge comercial regional. (252 palabras)
