Todos los sindicatos con representación en el Comité General de Empresa de Renfe (CCOO, UGT, Semaf, SFF-CGT y SF) han acordado este lunes iniciar los pasos formales para convocar una huelga que afectará a toda la plantilla.
El movimiento sindical se produce tras los recientes accidentes ferroviarios de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona), y ante el deterioro del servicio en Rodalies.
El primer trámite será la presentación de una “comisión de conflictos”, requisito legal previo a la convocatoria del paro. Si no hay acuerdo con la dirección de Renfe, la huelga podría extenderse a todas las categorías profesionales, más allá del colectivo de maquinistas para el que Semaf ya anunció paros los días 9, 10 y 11 de febrero.
Los sindicatos han convocado, además, una concentración unitaria el 3 de febrero ante el Ministerio de Transportes para exigir responsabilidades y mejoras en seguridad y condiciones laborales.
Desde el Ministerio, el titular Óscar Puente ha reiterado su voluntad de negociar para evitar la huelga.
En paralelo, los representantes sindicales de Adif celebrarán este martes una reunión extraordinaria para valorar posibles movilizaciones tras los últimos incidentes en la red ferroviaria catalana.
