Una intensa ola de calor con temperaturas próximas a 40-41 ºC está tensionando la red ferroviaria francesa. Para prevenir incidencias, SNCF Voyageurs ha cancelado preventivamente 71 trenes Intercités entre el 18 y el 22 de junio en tres corredores clave: París–Orléans–Limoges–Toulouse, París–Clermont-Ferrand y Burdeos–Marsella, concentrando las supresiones en las horas centrales del día.
El principal motivo técnico es la vulnerabilidad de los coches Corail empleados para este servicio, cuyos sistemas de climatización tienden a sufrir problemas por encima de los 33 ºC. A ello se suman los riesgos asociados a la vía: la dilatación de carriles puede provocar deformaciones y el pandeo de la catenaria compromete la circulación segura. Por este motivo, también se han reducido las velocidades máximas en algunas líneas de alta velocidad.
En Île-de-France, los servicios de RER y Transilien también han sufrido supresiones significativas, con normalidad únicamente en la línea RER A. IDF Mobilités, autoridad de transporte regional, ha pedido a los viajeros aplazar los desplazamientos no imprescindibles.
Para minimizar los daños, SNCF Réseau ha movilizado equipos de mantenimiento y SNCF Voyageurs ofrece cambios y reembolsos sin coste. El operador recomienda consultar SNCF Connect en tiempo real antes de cualquier viaje.
