El presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, ha afirmado este sábado que la compañía es «una víctima» del accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) del 18 de enero, que causó 46 fallecidos, y se compromete a aportar toda la información sin «especulaciones» para esclarecer los hechos.
«No solo tenemos víctimas entre nuestros viajeros, sino también entre nuestros trabajadores», ha manifestado en declaraciones recogidas por los medios durante la inauguración de la temporada 2026 del Tren de la Fresa.
Comparación con Angrois y rechazo al «ruido»
Fernández Heredia ha comparado la situación con el accidente de Angrois (Santiago de Compostela, 2013), que dejó 80 muertos, y ha insistido en que Renfe colaborará con las autoridades judiciales para dar «la verdad» que merecen las víctimas.
«Vamos a poner toda la información al servicio de las autoridades», ha subrayado, rechazando cualquier «especulación» que solo genera «ruido» y perjudica a los afectados.
La investigación apunta a una posible rotura de vía como causa del descarrilamiento inicial del tren Iryo, en un tramo recto renovado recientemente. Se sospecha que la rotura se podría haber producido horas antes sin ser detectada.
