El sindicato de maquinistas SEMAF, UGT, Renfe, Adif y la Generalitat de Catalunya han alcanzado este jueves un pacto para reanudar el servicio de Rodalies, paralizado desde el accidente mortal en Gelida el martes.
Los maquinistas exigieron garantías escritas de seguridad como condición para volver al trabajo, tras lo que Transporte considera un plante masivo: solo 6 de 140 se presentaron hoy, cuando Adif indicó que era seguro circular por la red. Los maquinistas defienden que se presentaron todos, pero que no había condiciones de seguridad para salir.
El acuerdo incluye inspecciones visuales en las 13 líneas por equipos mixtos de técnicos de Renfe, Adif y representantes sindicales, que ya han comenzado.
La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, indicó que el servicio se recuperará progresivamente según los resultados, sin concretar horarios. Además, se creará un comité de seguimiento que analizará mejoras de seguridad cada dos meses.
Mientras, el Gobierno catalán ha abierto un expediente informativo a Renfe por no garantizar el servicio pese a sus promesas. Para paliar el colapso, se refuerzan autobuses interurbanos (un centenar, con 23 en Barcelona-Baix Llobregat y 11 en Tarragona-Terres de l’Ebre), se levantan peajes en la C-32 sur y se suspende la Zona de Bajas Emisiones.
El caos ha sido total: retenciones en accesos a Barcelona con la lluvia agravando los atascos. Rodalies, usada por 400.000 personas diarias, es un servicio imprescindible para la movilidad en Cataluña.
