Deutsche Bahn ha confirmado que la nueva estación central de Stuttgart no abrirá hasta diciembre de 2031, con un sobrecoste adicional de 3.000 millones de euros que eleva el presupuesto total a 14.500 millones.
La consejera delegada de DB, Evelyn Palla, se ha declarado «escandalizada» por los resultados de la auditoría interna que ella misma encargó, la cual detectó graves deficiencias en planificación, control y gestión de riesgos.
El informe concluye que la fecha de entrada en servicio prevista para finales de 2026 era «poco realista». Entre las causas principales figuran una mayor complejidad de la prevista en la digitalización del nodo ferroviario, la inmadurez de los procesos de planificación, la obsolescencia del edificio técnico construido en 2013 y un tardío cambio en los estándares de suministro eléctrico que obligó a un rediseño completo.
La puesta en marcha se realizará en cinco fases escalonadas entre diciembre de 2027 y diciembre de 2033. La última contempla la apertura del túnel de Pfaffensteig de 10,8 km, que conectará la línea Gäu con el aeropuerto y reducirá en unos 15 minutos el trayecto Stuttgart-Zúrich.
DB ha anunciado cambios organizativos de calado, tanto de personal como de gestión, para «recuperar la confianza perdida».
