El operador público portugués CP lanza un concurso internacional para adquirir 12 trenes de alta velocidad destinados a la futura línea Lisboa-Oporto, con un presupuesto máximo de 504 millones de euros. Cada unidad deberá alcanzar 300 km/h y ofrecer al menos 500 plazas sentadas.
Los pliegos de la licitación puntúan con la máxima nota que los trenes sean articulados con bogies de 2 ejes y que los asientos en segunda clase tengan disposición 2+2. Con estas condiciones, el único modelo en el mercado es el Avelia Horizon de Alstom, denominado TGV-M por la francesa SNCF.
El contrato contempla además una opción para ocho trenes adicionales, lo que podría elevar la inversión hasta unos 840–850 millones. Los nuevos trenes serán de ancho ibérico (1.668 mm), adaptados a la futura red portuguesa.
El proceso se desarrollará en dos fases: una preclasificación inicial y una posterior presentación de ofertas. El precio tendrá un peso del 25% en la evaluación, priorizándose aspectos técnicos como eficiencia energética, mantenimiento y equipamiento aparte de los dos criterios mencionados.
El calendario prevé la entrada en vigor del contrato en abril de 2027 y la entrega del primer tren en 2031, con penalizaciones por retrasos. A partir de entonces, se suministrará una unidad mensual.
El concurso exige experiencia previa en trenes capaces de operar a 300 km/h en Europa, lo que limita la competencia. Esta licitación marca un hito tras más de cinco años de retrasos en el proyecto de alta velocidad portugués.
