Adif pone en servicio este 2 de junio el nuevo vestíbulo principal de la estación de Madrid Chamartín, una infraestructura clave que redefine la experiencia del viajero y culmina el proceso de ampliación y modernización del complejo ferroviario.
Con una superficie de 18.000 m2, este espacio se convierte en el eje vertebrador de los flujos de viajeros en una estación que ha experimentado un gran crecimiento en los últimos años. Junto con el vestíbulo subterráneo de Cercanías, el espacio para los viajeros del ferrocarril convencional se amplía hasta los 26.900 m2.

El nuevo vestíbulo Chamartín ha sido concebido como un espacio diáfano, accesible y altamente funcional, preparado para absorber el incremento de demanda derivado de las políticas de potenciación de los viajes en ferrocarril, la liberalización ferroviaria y la expansión de la red de alta velocidad.
Cuatro veces más espacio para los viajeros
El edificio de viajeros multiplica por más de cuatro su superficie respecto al vestíbulo original, pasando de unos 4.000 a 18.000 m2. Este crecimiento se divide en tres áreas diferentes: zona de alta velocidad, área de Cercanías y un gran pasillo central de 225 metros de longitud y 18 metros de ancho, que actúa como distribuidor principal. Este corredor concentra locales comerciales en un lado y zonas de embarque en el otro, optimizando la separación de flujos.

Uno de los elementos más relevantes desde el punto de vista ferroviario es la mejora en la accesibilidad a los trenes de alta velocidad. Se han instalado seis rampas de acceso (denominadas fingers como en la aeronáutica) de gran capacidad que conectan directamente el vestíbulo con los andenes, reduciendo tiempos de acceso y mejorando la seguridad en los movimientos de viajeros.
En paralelo, el área de Cercanías incorpora de manera definitiva el control de accesos mediante tornos en el vestíbulo principal, alineándose con los estándares de otras grandes estaciones metropolitanas.

Otras intervenciones y mejora de la intermodalidad
La puesta en servicio del vestíbulo se integra con el resto de actuaciones ejecutadas en Chamartín, entre ellas la duplicación de vías de alta velocidad —de 6 a 12, ahora pasantes— y la remodelación integral de las 13 vías de ancho ibérico. Todo ello permite una explotación más flexible, mayor capacidad y una mejor respuesta ante incidencias.
Además, el nuevo espacio refuerza la intermodalidad con conexiones directas al metro, autobuses, taxis y servicios de movilidad, al tiempo que mejora la accesibilidad universal mediante nuevos itinerarios, ascensores y puntos de atención.
Por último, la tradicional plaza ubicada junto al acceso principal se ha cubierto con una cristalera para proteger a sus usuarios de las inclemencias del tiempo, mejorando la calidad del recorrido entre los vehículos de carretera y el interior de la estación.

Próxima parada: Operación Chamartín
Esta ampliación es sólo el primer paso de un plan muy ambicioso que va a convertir a Chamartín en una de las estaciones más grandes de Europa.
La operación Madrid Nuevo Norte (antiguamente llamada Operación Chamartín) prevé, entre otras:
- La construcción de 6 vías pasantes más de ancho internacional, de la 26 a la 31.
- La edificación de un nuevo vestíbulo en la zona norte.
- Instalación de una nueva pasarela elevada que una ambos vestíbulos.
- Una modificación integral de las zonas antiguas que no se han reformado en esta primera fase.
- Soterramiento de las playas de vías para cubrirlas con zonas verdes.

