El Consejo de Ministros ha autorizado una inversión de 155 millones de euros para mejorar la seguridad en los túneles y renovar la señalización de la línea C-5 de Cercanías Madrid, la de mayor demanda de la red, con 72 millones de viajeros anuales.
Esta actuación se enmarca en el plan global de renovación de la línea, dotado con 1.350 millones de euros, en el que parte de las intervenciones han tenido que posponerse debido a los trabajos de soterramiento de la autovía A-5 en el término municipal de Madrid.
El paquete aprobado contempla dos contratos principales. Por un lado, Adif destinará 84,7 millones de euros a la mejora de la seguridad en los túneles. Por otro, se invertirán 70,2 millones de euros en la renovación integral de los sistemas de señalización entre Atocha y Humanes, un tramo de 25,2 kilómetros y doce estaciones.
Mejora de la seguridad en los túneles de la C-5
En el ámbito de los túneles, las actuaciones se centran en reforzar las condiciones de evacuación y protección civil sin afectar a la explotación ferroviaria. Destaca la construcción de nuevas salidas de emergencia —hasta doce en el tramo Atocha–Las Águilas—, la habilitación de zonas seguras y la instalación de sistemas avanzados como iluminación LED integrada en pasamanos, detección de incendios mediante cable fibroláser o sistemas anti-intrusión. También se ejecutarán nuevos pozos de ventilación y se reforzarán las instalaciones de comunicaciones y suministro eléctrico.
Enclavamientos electrónicos, nuevos circuitos de vía y BAB
En paralelo, la renovación de la señalización permitirá dotar a la línea de mayores niveles de capacidad y fiabilidad. El proyecto incluye la instalación de enclavamientos electrónicos, nuevas señales LED, circuitos de vía y un sistema del Bloqueo Automático Banalizado (BAB) que permitirá la circulación en ambos sentidos por las dos vías. Asimismo, la infraestructura quedará preparada para una futura implantación del ERTMS nivel 2, que supondrá un salto cualitativo en la gestión del tráfico ferroviario.
No obstante, el desarrollo completo del plan de modernización de la C-5 está condicionado por otras grandes actuaciones urbanas en el suroeste de Madrid. En particular, el soterramiento de la A-5 ha obligado a ajustar calendarios y posponer las obras de prolongación de los andenes en las estaciones subterráneas. Una actuación necesaria para permitir la circulación de trenes nuevos de 200 m de longitud. Las obras requieren la interrupción del servicio, que estaba prevista para este año, que imposibilitaría usar el ferrocarril como alternativa a la carretera en obras.
Estas inversiones se integran en el Plan de Cercanías Madrid, que busca incrementar la capacidad, mejorar la fiabilidad y fomentar una movilidad más sostenible.
