El fabricante de material rodante Alstom ha comunicado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el marco del Invest in Spain Summit 2026, que entregará los dos primeros trenes a Rodalies en junio. A lo largo de 2026 entregará un total de 16 unidades al operador público.
La entrada en servicio podría realizarse de forma paralela a los primeros trenes de la serie 453, que comenzarán a llevar viajeros en Cercanías Madrid antes de que termine el verano.
La cifra queda muy por debajo del ritmo necesario para cumplir el contrato: según algunas estimaciones, serían precisas entre 39 y 40 unidades anuales para respetar los plazos pactados.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ya denunció el alcance del retraso durante el mes de marzo, señalando que «si hubieran cumplido estarían por 70 trenes entregados de los 111 del contrato» y exigiendo a la compañía una «explicación» a la sociedad catalana.
Entre las causas identificadas figuran problemas de montaje en la fábrica de Santa Perpètua de Mogoda, dificultades con los bogies y la paralización temporal de las pruebas en la línea del Maresme.
Dos contratos, 201 trenes Coradia
El pedido global suma 201 trenes distribuidos en dos contratos: 152 unidades adjudicadas en marzo de 2021 y otras 49 a finales de 2022, por un valor conjunto de 1.800 millones de euros. Servirán para reemplazar el material móvil más antiguo (series 446 y 450) y para aumentar la capacidad de transporte de los trenes de corta distancia.
Todos se fabrican en la única factoría de material ferroviario de Cataluña, en Santa Perpètua de Mogoda. Según varias fuentes, estarán destinados a las redes de Cercanías de Cataluña, Madrid y Andalucía. El Ministerio organizó, en enero de 2025, un acto de presentación del primer tren terminado, semanas antes del inicio de la homologación.
Los nuevos vehículos son de alta capacidad: 100 metros de longitud, con 6 coches articulados, capacidad para 900 pasajeros y diseño mixto con coches de uno y dos pisos. Las primeras unidades darán servicio a la red de Barcelona, aunque el Ministerio de Transportes tiene la última palabra sobre su asignación definitiva.
