Los trabajos de reforma integral de la línea 116 Cercedilla-Cotos (C-9 de Cercanías Madrid) progresan a buen ritmo, con el tendido de la nueva catenaria prácticamente finalizado en todo el trazado. Tras la adecuación de la plataforma y con los trabajos de drenaje en fase final, ya se ha ejecutado más del 65% del montaje de vía, incluyendo carril, traviesas y balasto.
Fuentes de Adif han confirmado a Trenvista que está previsto que las obras se finalicen durante el último trimestre de 2026. Posteriormente habrá que realizar las pruebas, culminar la homologación de la serie 402 en la línea, formar a maquinistas y recibir la Autorización de Puesta en Servicio por parte de la AESF.
Por lo tanto, es posible que haya que esperar a mediados del primer semestre de 2027 para volver a viajar en el Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama.

En paralelo al montaje de la vía, se está realizando la renovación de andenes en varias estaciones. Entre los trabajos ya concluidos destaca el túnel de Navacerrada, que ha recibido una rehabilitación estructural y en el que queda pendiente el montaje de vía.
En materia de señalización, la futura explotación con Bloqueo Automático en Vía Única (BLAU) avanza con la obra civil prácticamente completada, casetas técnicas ejecutadas y equipos de enclavamiento instalados, además del despliegue de cableado y contadores de ejes según indica Adif.
Las obras tendrían que haber terminado en mayo de 2025
El proyecto, adjudicado por Adif en noviembre de 2023, contempla una renovación completa de infraestructura y superestructura, así como modificaciones en estaciones como Cercedilla, Navacerrada y Cotos para mejorar capacidad y fiabilidad.
Aunque el plazo para ejecutar las obras era de 12 meses y la línea se cerró el 5 de mayo de 2024, las obras van durando 25 meses. Los inviernos más severos de lo previsto, las vedas ambientales al estar la línea en un Parque Nacional y otras dificultades han hecho que la ejecución sea más lenta de lo planificado por Adif.
Mientras tanto, los nuevos trenes de la línea, de la serie 402, permanecen en La Sagra hasta que se puedan trasladar a Cercedilla. La AESF completó su homologación en mayo, aunque queda pendiente realizar pruebas específicas en la línea para poder circular con viajeros.
