La Asociación de la Industria Ferroviaria Española (Mafex) considera que atribuir principalmente a los fabricantes los retrasos en la entrega de trenes, como sostiene el ministro de Transportes, Óscar Puente, es simplificar demasiado el problema.
En una publicación realizada por 20 Minutos, la entidad defiende que las demoras responden a “múltiples elementos” a lo largo de todo el proceso. Lo cierto es que la fabricación de un tren involucra a muchos profesionales y proveedores. Tan sólo un retraso o un fallo en una de las piezas de la cadena puede ralentizar el proyecto mucho tiempo.
Entre los factores que afectan a los retrasos en la entrega, Mafex señala la complejidad técnica de los proyectos, la disponibilidad de componentes y personal especializado. También influyen los procesos de validación, homologación y autorización, sujetos a normativas nacionales y europeas. No deja de lado a las fases previas, como la planificación de compras por parte de operadores y administraciones.
La asociación —que agrupa a 121 empresas, incluidos fabricantes como Alstom, CAF, Siemens y Stadler— valora que la competitividad y los plazos estén en el centro del debate europeo, pero rechaza que exista un problema estructural de capacidad industrial. Frente a ello, reivindica el liderazgo tecnológico del sector europeo y su peso económico en España, donde mantiene más de 40.000 empleos.
Mafex aboga por un “enfoque compartido” que incluya mejorar la previsión de la demanda, estandarizar procesos y agilizar certificaciones. Todo ello, en un contexto de fuerte crecimiento global del transporte ferroviario que exige reforzar capacidades sin perder eficiencia.
