Cinco años después de la apertura del mercado ferroviario en España, la competencia entre operadores ha consolidado una bajada estructural de precios en la alta velocidad. Según ha desvelado Trainline, las tarifas medias para este verano se sitúan muy por debajo de 2019 en los principales corredores.
Las mayores caídas se registran en Madrid–Málaga (-52%) y Madrid–Valladolid (-51%), mientras que también destacan descensos en Madrid–Barcelona (-44%), Madrid–Alicante y Córdoba (-43%) o Madrid–Valencia y Sevilla (-38%). Incluso en corredores convencionales o mixtos persisten reducciones, como Madrid–Santander (-23%) o Barcelona–Zaragoza (-11%).
En el último año, la tendencia a la baja se ha mantenido, con especial impacto en Madrid–Murcia (-18%) y las conexiones con Asturias (-17%). Galicia también registra descensos relevantes.
Los datos contrastan con los precios que algunos usuarios están denunciando en redes sociales, con billetes de hasta 200€ para viajar entre Madrid y Barcelona. Sin embargo, estas tarifas se dan en los trenes que ya tienen pocas plazas debido al sistema de precios dinámicos.
Este contexto ha impulsado la demanda. Santiago de Compostela lidera el crecimiento estival con un +380%, seguida de Pamplona (+149%) y León (+139%), beneficiadas por mejoras de servicio como la Variante de Pajares. También crecen Bilbao (+49%) o San Sebastián (+11%).
El cambio de precios coincide con una mayor sensibilidad al coste del viaje: el 40% de los españoles se replantea cómo desplazarse este verano, porcentaje que asciende al 49% entre jóvenes.
