El proyecto del soterramiento del Nudo Ferroviario de Alcântara, en Lisboa, vuelve a ponerse en marcha con pasos concretos sobre la mesa. Infraestruturas de Portugal (IP) confirmó esta semana que sus equipos técnicos ya trabajan en la modificación y actualización del proyecto de ejecución.
El objetivo es someterlo al proceso de evaluación de impacto ambiental a lo largo de 2027. Si el calendario se cumple, la obra podría estar en servicio en 2034.
La noticia fue adelantada por Carlos Fernandes, vicepresidente de la IP, durante el Info Day del Porto Lisboa-Setúbal celebrado en la terminal marítima de Alcântara. Fernandes reconoció que la decisión de sacar el proyecto del cajón se tomó en los últimos meses y advirtió que el coste será superior al previsto inicialmente —alrededor de 200 millones de euros cuando se incluyó en el Programa Nacional de Inversiones 2030 (PNI 2030) en 2020—, aunque todavía no se puede cuantificar el incremento ni está definida la fórmula de financiación.
Un túnel bajo Lisboa con cuatro servicios por hora
La intervención consiste en el soterramiento de la infraestructura ferroviaria en la zona de Alcântara, lo que permitirá conectar la Línea de Cascais con la Línea de Cintura sin interrumpir el tráfico. La conexión actual, usada solo por trenes de mercancías, cruza hasta cuatro avenidas con bastante uso. Por este motivo, para los trenes de viajeros Alcântara-Terra es terminal de la línea de Azambuja.
Una vez ejecutada esta obra y también la cuadruplicación de la Línea de Cintura —otra de las grandes prioridades del gestor de infraestructuras para el área metropolitana de Lisboa—, los trenes de la Línea de Cascais podrán circular directamente hasta Entrecampos, Avenida de Roma y la estación de Lisboa Oriente. La capacidad prevista para el nuevo túnel es de cuatro circulaciones de viajeros por hora.
Nueva estación subterránea e intermodalidad con el metro
El proyecto incluye una nueva estación subterránea en Alcântara-Terra, cuya ubicación prevista se sitúa más cerca del río Tajo, bajo la Rua de Cascais.
Tendrá conexión con la estación de metro de Alcântara, que se construirá como parte de la extensión de la Línea Roja desde São Sebastião. La actual estación de Alcântara-Terra quedará fuera de servicio una vez entre en funcionamiento la nueva instalación subterránea.
Un proyecto que nació en 2009
El estudio original fue encargado en 2009 por la entonces Refer, posteriormente integrada en la IP. La crisis financiera y los recortes impuestos durante el período de intervención de la troika congelaron la iniciativa durante más de una década.
Recuperado en 2020 dentro del PNI 2030, con un horizonte de ejecución inicialmente fijado entre 2023 y 2027, el proyecto volvió a quedar paralizado sin que se conocieran avances hasta este anuncio.
Fernandes subrayó la complejidad de la operación —tanto técnica como por el número de actores implicados—, pero se mostró determinado: el objetivo es tener listo el proyecto de ejecución antes de que finalice 2026.
Sin embargo, es poco probable que la obra esté en 2034. Los grandes proyectos de ingeniería en Portugal tienden a alargarse más de lo esperado, como está quedando demostrado en las actuaciones ferroviarias en marcha.
