La LAV Madrid-Sevilla sufrió entre el 23 y el 25 de junio tres días consecutivos de incidencias, con interrupciones, retrasos y cancelaciones en los servicios de alta velocidad y también en Media Distancia y Cercanías. El origen de cada jornada fue distinto: un cable eléctrico sobre la catenaria el día 23, un robo de cables en Ciudad Real el día 24 y otro robo de cables el día 25.
El martes 23, la circulación quedó interrumpida entre Sevilla-Santa Justa y Guadajoz por la caída de un cable de media tensión de Endesa sobre las catenarias de las líneas de alta velocidad y convencional en La Rinconada. La caída provocó un incendio en la vía y daños en la electrificación, que hubo que reparar para reanudar los servicios de Renfe, Iryo y Ouigo.
El miércoles 24, la línea volvió a registrar retrasos desde las 17:00 por el robo de cable entre Urda y Malagón, en Ciudad Real, que afectó a trenes de los tres operadores.
Ayer, jueves 25, un fallo en la señalización entre Venta la Inés (Ciudad Real) y Conquista (Córdoba) complicó el inicio de la jornada. Cuando los trabajadores de Adif consiguieron solucionarlo, el robo de cable volvió a generar grandes retrasos. Según Adif, el cable robado afectaba a la señalización entre Ciudad Real y Calatrava. Aunque anunciaban retrasos de 15 minutos, algunos viajeros denunciaron que eran mucho mayores. La incidencia se dio por solucionada sobre las 12:28.
Si bien sólo una de las incidencias se puede atribuir a la infraestructura, los cada vez más frecuentes robos de cable ponen de manifiesto que hay que tomar más medidas para prevenirlos.
