Deutsche Bahn ha revelado este jueves un ambicioso plan de reestructuración para su filial de mercancías DB Cargo, que prevé eliminar alrededor de 6.000 puestos de trabajo en Alemania, equivalente a casi la mitad de su plantilla, formada por unos 14.000 empleados.
La medida busca hacer la empresa autosuficiente, reducir la dependencia de fondos públicos y alinearla con los requisitos de un procedimiento de competencia de la UE, cuya decisión oficial se espera en octubre.
En el comunicado oficial publicado en su blog corporativo, la compañía enfatiza que el proceso se llevará a cabo de forma «socialmente responsable», priorizando recolocaciones internas dentro del grupo Deutsche Bahn y medidas de salida voluntaria.
«El objetivo es orientar DB Cargo hacia mercados europeos en crecimiento, agilizar estructuras y lograr rentabilidad sostenible», reza el comunicado, que proyecta ahorros de hasta 1.000 millones de euros para 2030 mediante optimización de flota, administración y operaciones.
El contexto es crítico: DB Cargo arrastra pérdidas crónicas agravadas por la caída en sectores clave como automoción, siderurgia y química, sin ajustes laborales previos. Su director, Bernhard Osburg, asumió en octubre pasado con el mandato de revertir la situación.
Cosima Ingenschay, vicesecretaria del sindicato de transportes EVG, rechazó duramente el plan: «No se debe sanear a costa de los trabajadores. Exigimos agotar todas las alternativas antes de despidos masivos. Habrá negociaciones muy duras; lucharemos por cada puesto».
El anuncio ha generado alarma en el sector ferroviario alemán, donde los sindicatos temen un efecto dominó.
