El operador público CP – Comboios de Portugal, ha contratado a la consultora Deloitte para diseñar modelos de concesión de sus servicios suburbanos en Lisboa y Oporto, un proceso impulsado por el Gobierno con la premisa «empoderar» a la empresa pública, permitiéndole centrarse en la alta velocidad.
Sin embargo, como denuncia Publico.pt, el contrato no figura en el portal Base.gov.pt, hecho que está generando críticas por opacidad.
Deloitte ha enviado encuestas a potenciales interesados para evaluar preferencias sobre duración del contrato, alcance de servicios, inversiones en nuevo material rodante, mantenimiento de trenes y la entidad adjudicadora (CP o Estado).
El grupo Barraqueiro, con amplia experiencia en transportes públicos como Fertagus, Metro do Porto y Metro Sul do Tejo, se muestra entusiasmado: «Nos alegramos de la iniciativa, que potenciará calidad y reducirá costes para el Estado». Asegura flexibilidad en modelos, siempre que los concursos sean equilibrados y sostenibles.
Los franceses de Transdev, liderados por su CEO Sérgio Soares, ven una «oportunidad» clave para renovar la flota envejecida. Critica la movilidad actual como factor de «tensiones culturales» en líneas saturadas como Azambuja o Fertagus, y destaca la agilidad privada para atraer jóvenes cuadros y benchmarking internacional. Sobre nuevos trenes, depende del Estado: «Puede amortizarse con contratos largos o PPP que compartan costes y ingresos», enfatiza, pidiendo reglas claras.
Otros privados podrían unirse, alineados con el programa gubernamental de Miguel Pinto Luz. Sindicatos alertan riesgos de pérdida de sinergias y servicio público; la CP duda en su plan 2026-2032 si subconcederá o competirá ella misma.
