El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha anunciado un giro en la política de expansión internacional de Renfe. Tras las dificultades para homologar el 106 (el Avril de Talgo) en Francia y llegar a París, Puente anuncia que el nuevo objetivo del operador público es Portugal.
En esta línea, el ministro ha anunciado que van a intentar homologar las series 106 y 107 en la red ferroviaria portuguesa. Salvo la línea del Vouga, emplea en su totalidad el ancho ibérico y la electrificación es a 25 kV 50 Hz CA (salvo la línea de Cascais, que ya se está transformando), por lo que ambos trenes son compatibles con la infraestructura. Además, las tres líneas internacionales están electrificadas o en proceso de electrificación.
Gracias al módulo STM que Critical Software ha desarrollado, los equipos ETCS de los trenes serán compatibles con el ATP Convel que se emplea en tierras lusas.
Puente considera que la entrada en este país va a ser más sencilla que en Francia y aspira a que Renfe aproveche el tirón de la alta velocidad.
Este anuncio confirma el regreso de Talgo a Portugal, tras la retirada de los Trenhotel y la resistencia del Gobierno español a recuperarlos a pesar de que no hay servicios ferroviarios entre Madrid y Lisboa. El fabricante español es uno de los dos candidatos para fabricar los 12 trenes de alta velocidad que va a comprar CP. Aunque varios expertos aseguran que el claro favorito es Alstom.

