El operador público Comboios de Portugal (CP) ha activado un plan extraordinario ante el episodio de calor extremo y alerta roja que afecta a varias regiones del país desde hoy. El objetivo es garantizar la seguridad y el confort, en un contexto especialmente exigente para la explotación ferroviaria.
Entre las medidas adoptadas destacan la limitación de plazas en determinados trenes de largo recorrido en franjas críticas, el refuerzo de la información al cliente y la recomendación de evitar desplazamientos en las horas de mayor temperatura. Asimismo, se ha incrementado la disponibilidad de agua en estaciones y puntos estratégicos. Al limitar las plazas vendidas, es posible reubicar en el resto del tren a los viajeros de un cochee que sufra problemas con la climatización durante el viaje.
En el plano operativo, los trenes estacionados se mantienen con cortinas y puertas cerradas y, cuando es viable, conectados para preservar condiciones térmicas adecuadas. También se ha intensificado la supervisión técnica y la monitorización de los sistemas de climatización.
Como medida preventiva, CP ha suprimido este 3 de julio varios servicios Intercidades considerados más vulnerables: IC 517, 512, 523, 524, 572 y 672. Los viajeros afectados están siendo contactados y pueden cambiar o reembolsar sus billetes sin coste.
La compañía seguirá evaluando la evolución meteorológica en coordinación con el sector y Protección Civil.
A pesar de estas medidas, es posible que se produzcan fallos en equipos de aire acondicionado y más supresiones de trenes.

