El próximo 19 de julio será un hito en la electrificación y modernización de los servicios de la Línea del Algarve. Ese día comenzará la transición de los trenes diésel de la serie 0450 a los automotores eléctricos de la serie 2240 entre las estaciones de Lagos y Vila Real de Santo António.
El proyecto de electrificación cuenta con una inversión de 25,4 millones de euros y está financiado al 85% por fondos europeos COMPETE 2020. Está dividido en dos secciones, Faro-Vila Real de Santo António (concluida en 2023) y Tunes-Lagos (45 km, ejecutados por COMSA Corporación). El primer tren eléctrico llegó a Vila Real de Santo António el 24 de junio de 2025 y desde entonces se ha estado probando el correcto funcionamiento del sistema.
Este cambio traerá mayor eficiencia energética, menor impacto ambiental y mejor confort. Las 2240, renovadas entre 2003 y 2005 y ya consolidadas en otras líneas, ofrecen aceleración superior y mayor fiabilidad, así como un menor ruido en su operación.
La electrificación integral permitirá reducir 25 minutos el tiempo de recorrido entre Lagos y Vila Real de Santo António, y acceder sin transbordo al eje nacional sur-norte. Los ensayos finales comenzaron el 27 de enero de 2026 con el recorrido Túnez-Lagos.
