Un corte en la alimentación eléctrica en Montanay (Ródano) inmovilizó el lunes 25 de mayo dos trenes de alta velocidad en la línea Sud-Est, a unos 20 kilómetros al norte de Lyon. El incidente afectó a un TGV Inoui París-Niza y a un Ouigo Lille-Marsella, que quedaron paralizados desde las 16:00 sin climatización, con temperaturas exteriores de 32°C.
Ante el riesgo para la salud de los viajeros, la SNCF autorizó el descenso a la vía de cientos de pasajeros, asistidos por bomberos y protección civil, que distribuyeron agua y habilitaron un gimnasio cercano. Hasta el lugar se desplazaron locomotoras diésel para remolcar ambos convoyes fuera del tramo sin suministro.
Ambos trenes reanudaron la marcha en torno a las 22:00, acumulando más de seis horas de retraso. SNCF Réseau investiga las causas de la avería y ha anunciado compensaciones extraordinarias para todos los afectados en el eje Sud-Est.
El incidente también generó una polémica: una viajera del Ouigo fue sancionada con 200 euros por abrir una salida de emergencia para ventilar el interior del tren, multa que la SNCF suspendió posteriormente. Un agente habría amenazado verbalmente a la viajera, hecho que la compañía investiga internamente.
