El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha presentado este lunes el proyecto definitivo del Parc Central de Alicante. Una nueva zona verde que se construirá sobre la actual playa de vías de la estación ferroviaria. El espacio tendrá usos comerciales, de ocio y de acceso al transporte público.
El presupuesto estimado asciende a 420 millones de euros y su ejecución se realizará mediante la colaboración entre el Ministerio a través de Adif, el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat Valenciana.
La iniciativa responde a una reivindicación histórica que acumula más de dos décadas de recorrido. Desde la creación en 2003 de la sociedad Alta Velocidad Alicante Nodo de Transporte (AVANT), las administraciones han explorado distintas alternativas para resolver lo que denominan una “fractura del tejido urbano” causada por las vías.
El impulso definitivo llegó en 2023 con el encargo de un Estudio de Alternativa que arrojó la solución hoy presentada como óptima desde el punto de vista técnico, económico y urbanístico.
La infraestructura ferroviaria, piedra angular del proyecto
La transformación arrancó hace un año con las obras de remodelación de la playa de vías de la estación, en las que se han invertido 20,2 millones de euros. Cuando concluya esta primera fase, la estación alicantina contará con un total de 14 vías: 10 en ancho internacional y 4 en ancho ibérico.
Para ello se construirán tres nuevas vías en ancho estándar y se convertirán a este ancho otras tres qie en la actualidad están en ancho ibérico. El resultado será, según el ministro, “una de las terminales no pasantes con mayor capacidad de toda la red española”.
La integración ferroviaria propiamente dicha —cuarto de los siete acuerdos que articulan el proyecto— prevé la cubrición de las vías mediante la propia estructura del parque, manteniendo la cota actual del trazado, lo que evita costosas obras de rebaje y permite construir por encima sin interrumpir toda la operación ferroviaria.
Siete acuerdos para estructurar el Parc Central de Alicante
El proyecto se vertebra en torno a siete convenios entre las partes, cada uno vinculado a una etapa o zona concreta de la actuación.
El primero redistribuye 220.000 metros cuadrados de edificabilidad hacia el borde oeste del futuro parque, flanqueando el PAU-1 y el barrio de Ciudad de Asís para preservar la amplitud del espacio verde.
El segundo reordena el tráfico rodado en el perímetro, eliminando el acceso de vehículos al interior del parque.
El tercero aborda la conservación del histórico Puente Rojo, previendo un plan de mantenimiento de su estructura central al tiempo que se eliminan los extremos que hoy actúan como barrera urbana.
Por su parte, el quinto acuerdo determina la ubicación de la nueva estación de tren, que se instalará en el acceso sur del parque y ejercerá de “puerta sur” de la ciudad.
Por último, el séptimo convenio contempla la recuperación del patrimonio arquitectónico, con la estación histórica como pieza central y la restauración de su imagen original.

Un nodo estratégico del Corredor Mediterráneo
Puente ha enmarcado el Parc Central en la posición creciente de Alicante dentro del Corredor Mediterráneo, destacando que la ciudad “es, y será cada vez más, un nodo estratégico de la Comunitat Valenciana” a medida que avancen las grandes obras ferroviarias en curso.
El ministro ha subrayado además el carácter transversal del acuerdo, alcanzado entre administraciones de distinto signo político: “Es lo que siempre debería ser”.
Tras la presentación del proyecto, se firmará un nuevo convenio para el reparto formal de competencias entre las tres administraciones.
