El fabricante español Construcciones y Auxiliar de Ferrocarriles (CAF) ha presentado un recurso ante el Alto Tribunal de Irlanda contra la adjudicación del contrato de 650 millones de euros para renovar el servicio ferroviario Dublín-Belfast.
La compañía alega falta de claridad en la documentación del concurso y errores manifiestos en la evaluación de las ofertas.
El contrato, adjudicado el 18 de septiembre a la firma suiza Stadler Busnang AG, contempla la adquisición de 8 trenes nuevos. Permitirán duplicar las frecuencias diarias entre ambas capitales hasta 16 servicios y aumentar la velocidad máxima por encima de los 145 kilómetros por hora.
Iarnród Éireann-Irish Rail y Northern Ireland Railways, operadores del servicio, han solicitado que el caso pase a la vía rápida del Tribunal Comercial. Argumentan que la disputa podría retrasar el proyecto y poner en riesgo hasta 165 millones de euros de financiación europea procedentes de los programas PEACEPLUS, PEACE IV e INTERREG VA, sujetos a plazos que expiran en 2029.
El juez Mark Sanfey aceptó tramitar el caso con carácter urgente. CAF sostiene que la empresa adjudicataria no podrá cumplir los plazos exigidos y cuestiona el sistema de puntuación aplicado durante la licitación.
