El TGV en pruebas accidentado frenó tarde

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  • Un frenado tardío y el consecuente exceso de velocidad provocaron el accidente del TGV.
  • No se han descubierto irregularidades en la infraestructura ni en el control de la operación.
  • Se investiga si la presencia de demasiada gente en la cabina influyó en el accidente.
Se confirma que la causa del descarrilamiento del TGV fue el frenado tardío provocado por un exceso de velocidad. Foto: Renaud Chodkowski.
Se confirma que la causa del descarrilamiento del TGV fue el frenado tardío provocado por un exceso de velocidad. Foto: Renaud Chodkowski.

Poco menos de una semana después del accidente del TGV en pruebas en las proximidades de Estrasburgo, que dejó 11 víctimas mortales, se ha publicado el primer informe preliminar sobre las causas de su descarrilamiento.

Los hechos del accidente del TGV

Fue el propio presidente de SNCF, Guillaume Pepy quien, en comparecencia, explicó que la causa del accidente del TGV fue la activación del sistema de frenado un kilómetro después de lo debido. Esto causó que el vehículo entrara a la curva de tan sólo 950 metros de radio a 265 km/h, cuando la velocidad máxima es de 176 km/h. Los efectos de la fuerza centrífuga hizo que el tren descarrilara a 243 km/h.

Según se puede ver en el siguiente gráfico, en pruebas la velocidad máxima de la línea en el sector es de 360 km/h pasta el pk 398,770 en donde comienza la limitación a 330 km/h que dura hasta el pk 403,809; lugar en donde empieza el límite a 176 km/h.

Esquema de velocidades del tramo publicado por Global Rail News.
Esquema de velocidades del tramo publicado por Global Rail News.

Al igual que en los vehículos de carretera, el tren debe circular a la velocidad más restrictiva en el punto donde comienza la limitación por lo que el frenado debe comenzar antes y dibujar una curva de velocidad como la de la línea de puntos. Sin embargo, el retrasarse 1 kilómetro (poco menos de 11 segundos a esa velocidad) fue lo que causó el exceso de 89 km/h a la entrada de la curva.

Conclusiones del informe preliminar

Pepy añadió que no se habían encontrado irregularidades en las condiciones de la infraestructura o en el control de operación del área, por lo que la responsabilidad exclusiva recae sobre el personal de conducción.

En el informe también se explica que, en el momento del accidente, viajaban 7 personas en la cabina del TGV. Por este motivo, los autores sugieren que la cantidad de gente podría haber impedido al maquinista ver bien la posición y dificultar al segundo maquinista la intervención. También podría haber influido el ruido en cabina. En cualquier caso, y aunque no se tomarán medidas definitivas hasta que los hechos queden totalmente esclarecidos, los dos maquinistas y el inspector de tracción han sido suspendidos como medida cautelar por SNCF.

SNCF tomará medidas inmediatas para que no se repita

En cualquier caso, SNCF ha decidido establecer una serie de medidas para evitar que se repitan siniestros como el del TGV de la semana pasada. Dichas medidas se dividen en 4 grandes ramas: la gestión de los test, los factores humanos y de organización, las medidas disciplinares a tomar y la mejora de las medidas de seguridad. Sin duda la decisión más contundente e inmediata es la de controlar de un modo mucho más estricto el acceso a los trenes en pruebas.

Similitudes y diferencias con el accidente de Angrois

El descarrilamiento por exceso de velocidad en una curva cerrada en una línea de alta velocidad, tras accionarse el freno con retraso, recuerda notablemente al accidente de Santiago en la curva de Angrois. Sin embargo, son importantes las diferencias que separan ambos accidentes:

  1. El TGV circulaba sin viajeros por una línea en pruebas mientras que el Alvia 04155 iba en servicio comercial.
  2. El TGV llevaba desconectados los sistemas de seguridad por encontrarse en pruebas, con un análisis de riesgos previo, mientras que el Alvia lo llevaba desconectado por intereses comerciales y sin dicho análisis.
  3. Aparte de los dos maquinistas, en la cabina del TGV había demasiadas personas, niños incluidos, mientras que en el Alvia sólo iba un maquinista.
  4. El TGV tenía que circular a 176 km/h después de ir a 330 km/h, mientras que el Alvia debía haber pasado a 80 km/h tras bajar de 200 km/h.

 

Fuentes: Railway Gazette y Global Rail News.

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