El alto precio del TAV portugués

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El TAV portugués ha costado millones sin ni siquiera ponerse en marcha.
El TAV portugués ha costado millones sin ni siquiera ponerse en marcha. Foto: Jordi Verdugo.
  • Desvelado el coste público del TAV Portugués.
  • Europa se decanta por una red de alta velocidad que no siempre es rentable.
  • En Francia y en España los tribunales de cuentas también se han manifestado acerca de los proyectos de alta velocidad nacionales.
El TAV portugués ha costado millones sin ni siquiera ponerse en marcha.
El TAV portugués ha costado millones sin ni siquiera ponerse en marcha. Foto: Jordi Verdugo.

El Tribunal de Cuentas desvela el coste que el TAV portugués (la línea que unirá Lisboa con Madrid) ha tenido para los contribuyentes lusos sin que el proyecto haya salido nunca del papel.

El precio del TAV portugués

Hasta 152,9 millones de euros había costado el proyecto de la línea de alta velocidad Lisboa-Madrid a las arcas portuguesas hasta que fuese cancelado en el año 2012.

Según el Tribunal de Cuentas de Portugal, este proyecto se preparó con multitud de errores serios, como la falta de viabilidad financiera que se puso en evidencia en estudios preliminares. Para este organismo, el proyecto del TAV portugués se inició sin haber evaluado la relación coste-beneficio que supondría para el país vecino. De hecho, esta falta de seguridad sobre la rentabilidad futura de la infraestructura fue lo que hace ya tres años impulsó al Gobierno portugués a cancelar el proyecto.

De hecho, el Tribunal de Cuentas destaca los «excesos de optimismo» en el proyecto, teniendo en cuenta que Portugal no tenía experiencia en este tipo de infraestructuras y no había realizado proyectos piloto.

La oposición a la alta velocidad

El Tribunal de Cuentas de Portugal sigue con esta auditoría los pasos de su homónimo francés, que hace unos meses ya criticó la política gala sobre el TGV.

Parece que existe en Europa una tendencia a invertir en alta velocidad, aunque no siempre de manera acertada. Tener trenes rápidos es lo más cómodo para el viajero, pero no se puede construir una infraestructura si no va a ser rentable para el Estado.

En nuestro país, por ejemplo, este 2015 se inaugurarán otros 1.000km de línea de alta velocidad mientras el tren convencional queda poco a poco en el olvido.

Fuentes: Radio Renascença y Económico.

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