Transport for London (TfL) está a la búsqueda de propuestas creativas para reabrir una de sus estaciones fantasma al público. Se trata de la estación de Down Street, una de las siete que, según los expertos, tienen potencial para ser sede de un negocio viable.
La estación de Down Street sólo se usó de 1907 a 1932. Después se cerró al público por falta de uso, aunque durante la Segunda Guerra Mundial, Wiston Churchill y su Gabinete de Guerra la utilizaron.
Estaciones fantasma como fuente de ingresos
A pesar de llevar más de 80 años cerrada, TfL sigue usándola de manera interna y el previsible alquiler, que sólo afectaría a una parte de la estación, podría generar altos beneficios. De hecho la compañía mantiene que la reapertura de las estaciones fantasma con nuevos usos podría generar hasta 3.400 millones de libras en ingresos.
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Fuente: Global Rail News.