La semana pasada han comenzado las circulaciones de pruebas por el nuevo ramal ferroviario al Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Adif ha informado de que una locomotora de la serie 252 de Renfe ha realizado durante el primer día 26 viajes —13 idas y vueltas— entre El Prat y la nueva estación de Aeroport T1, con parada en la estación subterránea de Aeroport T2.
Las pruebas permiten verificar la vía, la catenaria, los desvíos, la señalización y la integración del sistema con el centro de control de Adif en la estación de França. Por el momento, no se han comunicado incidencias destacables.
La infraestructura, que incluye un túnel de algo más de cuatro kilómetros bajo las pistas del aeropuerto, será utilizada por la futura línea R-Aeroport de Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). El servicio, criticado por expertos y asociaciones de usuarios, conectará Sant Andreu con la T1 y comenzará a prestar servicio, si no se producen cambios, durante los primeros meses de 2027. FGC comenzó con la homologación de sus trenes de la serie 312 (denominación interna) o 431-200 (denominación RFIG) el pasado mes de noviembre.
La conexión, presupuestada en más de 400 millones de euros, prevé enlazar el centro de Barcelona con la T1 en menos de 20 minutos. Sin embargo, plataformas de usuarios y entidades de defensa del transporte público cuestionan su impacto sobre el saturado túnel de Passeig de Gràcia y la posible aplicación de tarifas diferenciadas. El empleo de trenes de poca capacidad que no pasen de Sant Andreu es el principal motivo de las quejas.

