La Comunidad de Madrid ha descartado utilizar la línea 1 del metro de Madrid para cubrir el desarrollo urbanístico Madrid Nuevo Norte, antiguamente conocido como Operación Chamartín. Gracias a la presión de los vecinos, la línea más antigua de la red seguirá yendo a Bambú y Pinar de Chamartín.
La alternativa inicialmente preferente consistía en prolongar la línea hacia el norte e integrar ese tramo en la línea 4, lo que habría obligado a realizar un transbordo en Chamartín. Sin embargo, las alegaciones presentadas por vecinos y asociaciones durante la información pública han sido determinantes para su retirada. El consejero de Transportes, Jorge Rodrigo, ha confirmado que el servicio “continuará como hasta hoy”.
La decisión supone un giro en uno de los debates más controvertidos del desarrollo de Madrid Nuevo Norte. Los colectivos vecinales habían alertado del impacto en la movilidad cotidiana y en una estación ya congestionada, destacando la pérdida de conexión directa con el centro para una población de más de 180.000 habitantes.
Además, hubiera supuesto realizar una obra innecesaria para conectar los andenes de la línea 4 en Pinar de Chamartín con el túnel que une esta estación con Bambú.
Pese a descartar esta opción, la Comunidad mantiene el objetivo de ampliar la red. Las alternativas en estudio contemplan una nueva línea con tres estaciones —Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte— conectada con la Línea 10 en Chamartín, además de nuevas cocheras.
Sin embargo, esta opción no permitiría ir desde el nuevo entorno hasta el centro de la ciudad y otras zonas de negocios como Azca directamente en metro.
Desde Trenvista apostamos por el proyecto original, que consistía en desviar la línea 10 desde Chamartín y ampliar Metronorte (como línea 14) entre Tres Olivos y Chamartín. Una línea independiente mantendría el transbordo actual en Tres Olivos y añadiría uno nuevo en Chamartín, mientras que la línea 10, de gálibo ancho y que va rápidamente al centro, es ideal para llegar a Madrid Nuevo Norte.
