La historia del AVE: mucho ruido y pocas nueces

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  • Un estudio del Fedea repasa la situación financiera de la alta velocidad a nivel mundial.
  • La mayor parte de las líneas actuales no son rentables.
  • Los Tribunales de Cuentas de Francia y España ya pusieron en duda la rentabilidad de la alta velocidad.
Según Fedea, el AVE español está lejos de ser rentable. Foto: Ricard Codina.
Según Fedea, el AVE español está lejos de ser rentable. Foto: Ricard Codina.

Un estudio de la Federación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) revela que sólo tres líneas de alta velocidad del mundo son rentables, poniendo en evidencia la situación de España.

La rentabilidad, preciado tesoro

La clave en la rentabilidad de una línea de alta velocidad reside en la densidad de las rutas, que deben conectar grandes núcleos separados a una distancia que resulte una ventaja competitiva para el ferrocarril frente al transporte aéreo y por carretera.

De hecho, según el estudio de la Fedea, una línea estándar de 500km consigue ser rentable cuando en el primer año de operación se superan los 8 millones de viajeros para el recorrido íntegro de la misma. Es tan complicado llegar a obtener beneficios que de momento sólo lo han conseguido tres rutas de alta velocidad en el mundo: la Tokio-Osaka, la París-Lyon y recientemente la Jian-Quingdao.

El resto de líneas, sin embargo, no son rentables. El motivo principal es el elevado coste inicial y también el costoso mantenimiento de la infraestructura, lo que provoca datos pobres en los resultados, que además empeoran cuando se extienden a corredores con menor demanda.

En cuanto a la inversión de alta velocidad en trayectos de media distancia, la Fedea lo tiene claro: sólo pueden llegar a ser rentables aquellas líneas que conecten núcleos muy congestionados y con una demanda potencial muy elevada, algo que raramente sucede en nuestro país.

El caso del AVE español

Con sus 2.500km  de AVE actuales, España es el segundo país del mundo en cuanto a extensión de la red, sólo superada por China. Pero en datos relativos, nuestro país es el líder indiscutible con 54km de AVE por cada millón de habitantes. Y sin embargo, nuestro sistema hace aguas.

Porque el AVE español transportó en 2014 a más de 29 millones de personas, lo que supone un 14% más que en 2013 pero sigue siendo insuficiente para alcanzar la rentabilidad.

Según la Fedea «el caso español es especialmente extremo», en el que las rutas tienen una demanda muy baja comparada con las de otros países como China, Japón, Taiwán o Francia incluso cuando en nuestro país construir una línea de alta velocidad es mucho más barato (unos 18 millones de euros por km, frente a los 53 de Japón o los 61 de Italia. De hecho, sólo China tiene un precio más bajo, de entre 6 y 17 millones por km).

Fuentes: Expansión, La voz de Galicia y Europa Press.

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