5 datos de los pasos a nivel que no todos conocen

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Hoy es el Día Internacional de la Sensibilización en los Pasos a Nivel. Una jornada convocada por la Unión Internacional de Ferrocarriles (UIC) para mejorar la seguridad de estos puntos críticos ferroviarios a través de la educación a la población. No podía dejar pasar esta ocasión para poner mi granito de arena a través de Trenvista y contar 5 curiosidades que no todo el mundo conoce.

1. Son igual de inseguros que un paso de cebra

Un paso a nivel es tan peligroso como un paso peatonal o un cruce entre dos calles. El riesgo de sufrir un accidente es el mismo si no se toman las medidas adecuadas.

Antes de cruzarlo tienes que asegurarte de que es posible. Es decir, de que no viene un tren desde un lado y/o desde el otro.

Cruzar un paso a nivel con la barrera bajada o las luces de aviso encendidas es como cruzar una calle o entrar en una intersección con el semáforo en rojo. Las posibilidades de salir por piezas mal parado son elevadas. El culpable no será el vehículo que colisione contigo o con el tuyo sino tú por haberte saltado el semáforo.

Tanto si vas en modo peatón como en modo conductor debes parar si la barrera está bajada o las señales luminosas y/o acústicas activadas. Ese es el semáforo en rojo.

Si el paso a nivel no tiene barrera ni señales (está desprotegido), hay que mirar bien a los dos lados. Al igual que en un paso de cebra sin semáforo o en una intersección regulada por señales de ceda el paso.

2. Los trenes tienen prioridad

En un paso de cebra sin protección, el peatón tiene la prioridad. En un paso a nivel el tren SIEMPRE tiene la prioridad.

No es capricho de los ferroviarios, sino física pura y dura. Un todoterreno de menos de 3 toneladas que circula a 50 km/h puede frenar en escasos metros. Un tren que puede pesar más de 1.000 toneladas necesita kilómetros para detenerse.

Por eso, aunque el maquinista del tren quiera frenar ante un paso a nivel que alguien está cruzando mal, ¡no puede! Y si fuera físicamente imposible sería a cambio de lesionarse o causar daños graves a los pasajeros o la mercancía.

Así que jamás te consideres más inteligente o veloz que el tren. Y ten en cuenta los imprevistos que pueden surgir si te arriesgas a cruzar un paso a nivel con el tren en los talones.

3. La protección de la mayoría es automática

Casi todos los pasos a nivel en España están protegidos con barreras y señales luminosas.

Si hace no muchos años había una persona dedicada a esto (el guardabarreras), hoy todo es automatizado. Gracias a los avances, los sistemas son muy fiables y tienen mecanismos para avisar al maquinista de que están fallando.

Relacionado: ¿cómo funcionan los pasos a nivel?

4. En Reino Unido hay pasos a nivel a más de 200 km/h

En Reino Unido, uno de los países con menos siniestralidad en estos puntos (como se ve en The Guardian), hay cruces entre carreteras y ferrocarriles en los que el tren va a 201 km/h.

Pero las campañas de educación de la Network Rail y en su día de la Britsh Railways surten efecto y a pocas personas se les ocurre hacer caso omiso de las advertencias de seguridad.

Aparte de la sensibilización también se toman medidas preventivas como mejorar la visibilidad de los trenes. Por ejemplo, durante décadas ha sido obligatorio que sus frontales fueran de color amarillo. Y actualmente también lo es, a no ser que el vehículo disponga de una iluminación especial.

En este vídeo se puede ver trenes pasar por el de Fenwick. Según la British Railway Guide, la velocidad en este punto es de 201 km/h. Y al día pasan 151 trenes.

5. Hay alternativas al soterramiento para eliminarlos

Por algún motivo en el que no quiero entrar, muchas veces se asocia la eliminación de un paso a nivel a soterrar el ferrocarril. El ejemplo más reciente es el de Montcada, Cataluña, que lleva tiempo siendo noticia debido a los numerosos accidentes recientes fruto, principalmente, de la imprudencia.

En este punto quiero remarcar que siempre he opinado que la mejor manera de reducir los accidentes es educando, como se hace en otros países. Pero es una tarea en la que España saca una nota muy pobre.

Una prueba de ello es que mientras en el resto de países europeos son los gestores de infraestructuras los que participan en el Día Internacional de la Sensibilización, en España se deja la labor a la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. Una entidad que no gestiona ferrocarriles y que lamentablemente tiene poca voz.

Otra prueba es la ausencia de campañas de información, especialmente en los grandes medios.

Este cortometraje es un ejemplo de cómo la Network Rail británica se toma en serio la sensibilización.

Saliendo del inciso, está claro que lo más infalible para acabar con la siniestralidad en los pasos a nivel es eliminarlos cuando sea posible. Para ello siempre se puede optar por hacer un paso superior (puente) o un paso subterráneo (túnel). Es una opción mucho menos costosa que soterrar varios kilómetros de ferrocarril.

 

¿Qué opinas? ¿Cómo crees que se podría conseguir que se respetaran las vías del tren? ¡Gracias por leer!

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