El TAV (Tren de Alta velocidad) y la eficiencia energética son, a priori, términos opuestos. Foto: Miguel Bustos.

La verdad de la alta velocidad y la eficiencia energética

Siempre se ha afirmado que el transporte por ferrocarril es el de mayor eficiencia energética, pese a lo cual se sigue apostando por otros medios más contaminantes. Las dudas sobre esta afirmación llegaron con la irrupción de la alta velocidad. Muchos mantuvieron, y siguen haciéndolo, que la alta velocidad en España es un depredador de energía. ¿Es eso cierto?

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El TAV (Tren de Alta velocidad) y la eficiencia energética son, a priori, términos opuestos. Foto: Miguel Bustos.
El TAV (Tren de Alta velocidad) y la eficiencia energética son, a priori, términos opuestos. Foto: Miguel Bustos.

Para hallar la respuesta a esta pregunta, el ICAI ha llevado a cabo un estudio dirigido por Alberto García Álvarez, ingeniero del centro y actual director gerente de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles. ¿Qué mejor manera de estrenar nuestra sección El tren verde, de ferrocarril y medio ambiente, que analizando esta publicación?.

Partimos de la base de que el transporte es el mayor consumidor de energía en nuestro país, por delante de los hogares e incluso la industria. Por ende, es el sector que más emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) realiza a la atmósfera. El objeto del estudio es, datos en mano, analizar cuál de los principales medios de transporte son los que más consumen.

Un estudio innovador en España

Lo habitual es que los estudios de este tipo se hagan con datos aproximados o medias preestablecidas. En este caso no es así.

El estudio se ha realizado usando datos reales de consumo y ocupación.

Para obtener una mayor fiabilidad, se han recopilado la mayor cantidad de datos de las tres líneas de alta velocidad en las que se centra, al igual que de los otros medios con las que se las compara. Dentro de estos datos están la ocupación media real de cada uno de los transportes analizados, los kilómetros reales recorridos y el consumo medio real que, en el caso del tren, casi nunca se había podido obtener. De esta manera, el estudio del ICAI se ha convertido en la visión comparativa más realista realizada hasta el momento.

Comparación entre alta velocidad y ferrocarril convencional

El informe empieza comparando la eficiencia energética de los trayectos Madrid-Lérida por ferrocarril convencional y línea de alta velocidad. En este caso, la velocidad de la última es un 30% mayor. Sin embargo, según los datos tomados de la energía neta a la salida de la central generadora, el ahorro es de un 15,7%.

Son muchos los factores que intervienen en este ahorro, destacando el menor número de paradas o el trazado diseñado para garantizar una mayor estabilidad en la velocidad. También influye la tecnología de los trenes empleados en sendas líneas, con más de 30 años de diferencia.

Sin embargo, para disminuir las consecuencias del factor tecnológico, se realizó la prueba en ese mismo trayecto tanto por línea de alta velocidad como convencional empleando el mismo TAV de ancho variable. El resultado es un ahorro del 7,4% usando la nueva infraestructura frente a la antigua.

Sólo con esto queda descartado el apelativo de “depredador de energía” para los trenes de alta velocidad. Pero el informe se quedaría cojo si no se comparara la eficiencia energética del ferrocarril con otros medios como el coche particular, el avión o el autobús.

El ferrocarril frente a otros medios de transporte

Para el estudio se han analizado las líneas de alta velocidad Madrid-Sevilla, Madrid-Barcelona y Madrid-Toledo así como las alternativas en ferrocarril convencional, coche, autobús y avión. Se ha tenido en cuenta:

  • Las diferencias en el espacio recorrido de los tres trayectos, lo cual no se había considerado en ningún estudio anterior. Se toma, además, el mismo punto de salida para todos los medios de transportes, añadiendo los recorridos hasta aeropuertos y estaciones. De esta manera se obtiene una valor más aproximado a la realidad.
  • El vehículo más representativo de cada uno de los medios de transporte analizados.
  • Se han medido los aprovechamientos reales en cada medio de transporte analizado, que contemplan la ocupación media real y el número de kilómetros que se recorren para hacer el mismo trayecto.

Los datos por viajero que se obtienen son los siguientes:

Ruta Madrid-Sevilla

  • En coche: 243.1 kWh de consumo energético medio y unas emisiones de CO2 de 54.1 kg.
  • En autobús: se consumen 53 kWk y se emiten 13.9 kg de CO2.
  • En avión: 203 kWh de energía consumida y se producen unas emisiones de 61.4 kg de CO2.
  • En tren convencional: la energía consumida es de 49 kwh y las emisiones 12.7 kg de CO2.
  • En tren de alta velocidad: 36 kWh de energía consumida y unas emisiones de 9.4 kg de CO2.

El tren de alta velocidad es claramente del medio de transporte más eficiente energéticamente hablando y además con menor número de emisiones.

Ruta Madrid-Barcelona

  • En coche: se consumen 283.3 kWk y se emiten 63.1 kg de CO2
  • En autobús: 55 kWh de consumo energético medio y unas emisiones de CO2 de 12.8 kg.
  • En avión: la energía consumida es de 234 kWh de y las emisiones son 70.9 kg de CO2.
  • En tren convencional: la energía consumida es de 66 kwh y se emiten 17.1 kg de CO2.
  • En tren de alta velocidad: se consume 53 kWh de energía y se producen unas emisiones de 13.8 kg de CO2.

Se trata del recorrido más largo y, en el caso del tren de alta velocidad, el que más paradas intermedias tiene; a pesar de ello sigue sigue teniendo mayor eficiencia energética y menores emisiones.

Ruta Madrid-Toledo

  • En coche: se consumen 28.8 kWk y las emisiones son 5.8 kg de CO2.
  • En autobús: 9 kWh de consumo energético y 0.8 kg de CO2 de emisiones.
  • En tren convencional: el consumo energético es de 8 kWh y se emiten 2 kg de CO2.
  • En tren de alta velocidad: consume 6 kWh y emite 1.6 kg de CO2.

Madrid-Toledo es la ruta más corta de las tres, en este caso el autobús sería el más eficiente en relación consumo-emisiones seguido del tren de alta velocidad.

Los trenes de alta velocidad son los de mayor eficiencia energética

Los resultados están claros, se mire por dónde se mire: el verdadero “depredador de energía” se trata indiscutiblemete del coche, seguido a pocos pasos del avión.

En largo recorrido, las líneas de alta velocidad han demostrado ser las de mayor eficiencia energética; seguidas de la líneas de ferrocarril convencional. Esto refuerza la idea, mencionada al inicio, de que el ferrocarril es el método de transporte más eficiente y ecológico. En cambio, para desplazamientos más cortos la eficiencia es mayor para el autobús, aunque le siguen de cerca el tren de alta velocidad y el convencional.

A la vista de los resultados de eficiencia energética y ante la comodidad del uso del tren, tanto de alta velocidad cómo convencional, uno se pregunta el porqué del uso masivo del coche privado.

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2 comentarios en “La verdad de la alta velocidad y la eficiencia energética

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